Los juguetes y los juegos son una parte fundamental en el desarrollo de los niños y niñas. 

El juguete sirve como herramienta para estimular la imaginación, la creatividad, para educar en valores y todo ello de una forma lúdica y divertida. 

La niñez es una etapa creativa donde el juego es primordial para el/la niño/a. El niño necesita experimentar, manipular, aprender y relacionarse. Es necesario que los juguetes estimulen la motricidad, el lenguaje, la creatividad, la inteligencia socioemocional, la cognición, el desarrollo afectivo y emocional de los/as niños/as.

Para ayudarte a decidir qué juguetes escoger para los más pequeños hemos establecido unas sencillas pautas o puntos clave a tener en cuenta:

  • Los criterios educativos
  • Parámetros de calidad y seguridad
  • La edad de niño y la edad recomendada por el fabricante.
  • Su interés en el juguete.

Tipos de juguetes

  • Juguetes sensomotrices: estimulan y desarrollan la psicomotricidad, el conocimiento del propio cuerpo, la noción del espacio. Son juguetes basados en el movimiento y en el desarrollo de las capacidades físicas. Hay varios tipos:
    • Sensoriales: móviles, espejos, instrumentos musicales, hinchables y mantitas de juego,
    • Manipulativos: sonajeros, mordedores, gimnasios para bebés, juguetes de baño, arena, juegos de apilar
    • Motores: balancines, pelotas, tubo de gateo, correpasillos, triciclos, bicicletas...
  •  Juguetes físicos: Son aquellos juguetes y juegos en los que predomina la velocidad, la fuerza, la resistencia. Son los juegos que el niño normalmente realiza en grupo, con lo que se favorece la relación con los demás. Además, este tipo de juegos le ayudan a pasarlo bien poniendo a prueba sus capacidades físicas y a mejorar el control de su propio cuerpo. Dentro de este tipo de juguetes y juegos se encuentran: la comba, el hula-hop, el escondite, el fútbol, correpasillos, sonajeros, bicis, toboganes, columpios…
  • Juguetes simbólicos: estimulan la imaginación del niño/a por medio de la imitación del mundo adulto: jugar a papás y mamás, a médicos, a maestros, a ir a comprar a la tienda. Ayudan a representar la realidad, a imaginar las situaciones de la vida cotidiana. En este tipo de juegos se engloban desde los libros y pinturas hasta los muñecos, miniaturas y vehículos que imitan en entorno.
  • Juguetes de construcción: estimulan la percepción espacial a través de piezas para encajar, ensamblar, apilar y realizar construcciones. Trabajan la precisión, la atención, la paciencia, la capacidad de orientación espacial y la creatividad. En ellos se engloban los puzles y encajes, manualidades, modelismo...
  • Juguetes reglados:  juegos principalmente de grupo, que fomentan la socialización. Son juegos con unas normas concretas; permiten desarrollar las habilidades sociales, cooperar, asociarse, competir... Pueden ser los juegos de mesa de toda la vida o los deportivos.
  • Juguetes educativos: Este tipo de juguetes proporcionan entretenimiento, disfrute y ayudan a comprender y asimilar contenidos escolares, desarrollan capacidades como la atención, la memoria, el razonamiento, la orientación espacial… En esta línea de juguetes educativos se encuentran: los puzzles, la sopa de letras, videojuegos didácticos, juegos de preguntas y respuestas…
  • Juguetes seguros Un juguete es todo producto destinado a ser utilizado con fines de juego por niños de menos de 14 años y, por lo tanto, debe ser seguro. Todos los juguetes que compremos a nuestros hijos deben cumplir la normativa europea que comprende las disposiciones de carácter obligatorio a las que deben ceñirse los fabricantes, distribuidores y comerciantes. Para poder comercializarse han de ir marcados con la marca CE, que determina la conformidad con las normas de seguridad que le son de aplicación.
  • Juguetes de grupo o cooperativos: Los juguetes y juegos de grupo o cooperativos estimulan en el niño la comunicación en el grupo, la aceptación de los demás, incrementan el grado de participación en actividades del colegio. El juego cooperativo favorece el contacto físico positivo y reduce el contacto negativo, así como las comunicaciones verbales negativas. Estimula la cooperación y la generosidad, vuelve al niño pro-social. También estimula la conducta asertiva reduciendo las conductas que puedan ser agresivas, negativas y pasivas. A su vez, también mejora la aceptación interracial.

¿Qué errores solemos cometer?

  • No pararse a leer las indicaciones del fabricante en cuanto a advertencias o indicaciones (piezas pequeñas, contiene baterías…)
  • No dar importancia a las indicaciones de seguridad.
  • Adquirir muchos juguetes que no tengan relación entre sí.
  • Elegir un juguete en función de los gustos de los padres y no en función de los gustos de los niños/as.
  • Comprar juguetes inapropiados para la edad del niño/a. Los juguetes deben responder a las necesidades de crecimiento. No deben ser demasiado complicados ni demasiado simples
  • Regalar juguetes que transmitan valores no deseados. Algunos juguetes tienen connotaciones sexistas, racistas, violentas, etc. No debe haber juguetes de niñas y de niños.
  • Elegir juguetes que no permitan protagonismo al niño/a. Los juguetes deben ser estimulantes y permitir una actitud activa al niño/a que juega, no relegarlos a meros espectadores.  
  • Elegir juguetes instructivos pero no divertidos. Los juguetes son un buen recurso para aprender, pero además deben divertir e interesar a los niños/as.    
  • Tendemos a regalar demasiados juguetes. Hay que regalar juguetes suficientes pero no excesivos. No ayudaremos a los niños comprándoles todo lo que piden, sino justo lo que necesitan
  • Un error habitual en que solemos caer es dejarse llevar por la publicidad. Los niños/as deben aprender que publicidad y calidad no tienen por qué ir asociadas, y que en publicidad no siempre las cosas son como parecen.  
  • Debemos evitar comprar videojuegos antes de los 8-9 años.
  • Regalar juguetes sólo en épocas concretas. Los niños/as no sólo necesitan jugar en Navidad o por su cumpleaños.  Las necesidades y motivaciones del niño varían con frecuencia, como parte de su evolución y desarrollo normal.
  • La televisión u ordenador para su habitación. Estos electrodomésticos deben estar ubicados en lugares comunes de la casa para poder controlar el contenido de lo que ven las/los niñas/os.
  • Dejar de regalar juguetes a niños/as mayores. El juego es necesario para el desarrollo y hemos de facilitarlo en todas las etapas de la niñez, no sólo al principio.  
  • No pensar en juguetes cuando tenemos que hacer un regalo a un adulto. El disfrute que genera el juego es, por sí mismo, suficiente para mejorar la calidad de vida en las personas de todas las edades.  
  • Comprar juguetes a precios sorprendentemente baratos. Calidad no significa precios altos, pero hay que desconfiar de productos muy baratos.  
  • Elegir juguetes caros pensando que son mejores. No siempre los productos más sofisticados o más complejos son los más enriquecedores para los niños/as. En ocasiones tendemos a prohibir su uso por miedo a que los rompan.  
  • No tener en cuenta las peticiones de los niños/as, o cumplirlas al pie de la letra. Hay que escucharles y respetar sus deseos, pero dialogar con ellos y mostrarles otras alternativas puede ser muy útil para elegir de forma adecuada.  
  • Regalar siempre juguetes similares. Aunque sepamos que a un niño/a le gusta mucho un determinado tipo de juguete, hay que procurar motivarle a ampliar su rango de intereses. 
  • No debemos comprar juguetes, juegos de contenido violento.

¿Cómo saber cuántos juguetes hay que regalar a un/una niño/a?

No es fácil encontrar el juguete ideal para una/un niña/o. Es imprescindible educar o preparar para el futuro, es necesario que el/la niño/a aprenda a aceptar que no todo lo que queremos o deseamos es posible de conseguir o adquirir.

Regalar muchos juguetes no es educativo, la/el niña/o no valora los regalos.

Es necesario que se encuentre con regalos sorpresa, que no espera, que no haya pedido, y que alguno de los que ha pedido no están, debe aprender a tolerar la frustración ya que esto le ayudará en su vida.
A la hora de regalar debemos poner ciertos límites en cuanto al número de regalos de familiares. Es posible establecer o fijar un tema y que los regalos sean complementarios y tengan relación entre sí.

Por ejemplo: Si al niño le gustan los juegos exteriores es posible comprar una casita de jardín, un disfraz de un animalito, una mesa, unas sillas, una cocinita, juegos de té, etc. Así cada familiar tiene fijado un posible juguete.